Así es. Los extraño y un montón.

Cuando estaba por decidir si aceptaba el trabajo en Monterrey platicamos mi esposa y yo y decidimos que tanto ella como nuestros hijos se quedaban en Guadalajara hasta que terminaran el año escolar para que no les pegara el cambio de escuela y esas cosas.

En febrero nos vimos (comencé el mes allá y luego ya estuve aquí), en marzo los visité y en abril ellos vinieron. Sin embargo mayo es historia y en ese mes no nos vimos.

Ya nada más nos queda junio y se termina la espera. Mi esperanza es verlos en este mes faltante.

Veremos que nos dice el tiempo.