Mauricio me comentó hace tiempo que Dios no le da alas a los alacranes. Obivamente es un dicho popular pero no por ello no es cierto.
 
Ahora resulta que a este alacrán le dan cierto tipo de alas… pero no las quiere usar.
 
¿Qué fue lo que pasó? ¿El alacrán ahora es otro tipo de insecto?
 
Mientras decifro ese misterio tendré que ponerme al corriente con el montón de proyectos (de trabajo, profesionales, familiares y personales) que se han estado atrasando.